miércoles, 6 de febrero de 2013

Nada nuevo

El gran héroe de la política en España y casi que en el mundo, no es de este siglo. Ni del anterior siquiera. Sin consultar antecedentes, el gran responsable del actual sistema político se llama Antonio Cánovas del Castillo. Un crack (en lo suyo).

Como mi profe de historia solía decir: Cánovas del Castillo era un hombre muy inteligente, pero al servicio de la burguesía. Este señor fue el primero que pensó un sistema político basado en el turnismo o bipartidismo, en el que dos partidos políticos van durante años repartiéndose el poder pero sin que ninguno haga cambios inportantes en  la forma de gobernar. De hecho el turnismo de Cánovas del Castillo iba acompañado del caciquismo, que era algo así como el amaño electoral que llevaban a cabo los caciques o terratenientes (recordemos que era una España rural). Además de un sufragio censitario, aunque esto podía variar según el partido que gobernara. De este modo, se conseguía que el sistema se mantuviera sin cambios, que era una de las grandes preocupaciones de la familia Borbón, que tan mal lo había pasado durante ese siglo con la llegada de Napoleón y con el Sexenio Democrático.

Estamos hablando del período de la Restauración monárquica en el siglo XIX, en pleno apogeo de la Revolución Industrial, y cuando además se están viviendo movimientos sociales muy importantes derivados del marxismo o del darwinismo. Lo que Cánovas quería era contener una posible oleada de protestas obreras y a la vez imponer un sistema en teoría dinámico, pero que acabó volviéndose repetitivo.

Los partidos eran el Conservador, liderado por el propio Cánovas del Castillo y el Liberal, liderado por Mateo Sagasta. Supuestamente este segundo era más progresista, aunque en la práctica se vio limitado por la Constitución de 1876 también fue Cánovas.

Esto no es más que un poco de historia, pero lo cierto es que hay muchas coincidencias entre el sistema de Cánovas y el actual. Para empezar, ambos son duraderos en el tiempo, de hecho, son los períodos de la historia de España en los que más tiempo se ha seguido manteniendo un mismo sistema de gobierno con una misma Constitución. También el tema de la corrupción, que en su tiempo consistió en amañar las elecciones, pero actualmente también está a la orden del día por los sobresueldos de partidos. Otro parecido, la poca diferencia entre los partidos que suelen gobernar. Cierto es que las medidas del PP son mucho más liberales y buscan favorecer a las empresas antes que a los trabajadores y que el PSOE pues hace medidas más sociales en las que se intenta favorecer menos al mercado y más al ciudadano, pero la diferencia no es abismal, ni se está continuamente cambiando la constitución. La posibilidad que contemplo es que en algún momento, la crisis actual llegue a un punto en el que afecte duramente a la clase media, entonces no sé que pasaría, pero desde luego la democracia tal y como los políticos la entienden actualmente peligraría. Pero es difícil, muy difícil que eso ocurra. Aunque halla esperanza.

Mi opinión es que el turnismo es solo otra forma de control social. Otra forma de asegurarse el poder. actualmente. Algo que no es nada nuevo. En la Transición precisamente se "pactó" implícitamente un sistema en el que no hubiera gobiernos radicales de cualquier ideología. En el que se mantuviera un status quo político. Un sistema bipartidista. Esa fue la solución que encontraron. Pero no solo en nuestro país, en EEUU se lleva haciendo desde antes y en las "democracias" actuales es algo habitual. En todo o casi todo el mundo, existe el bipartidismo. Es la forma más sencilla de dirigir al rebaño.

La mayor dificultad que nos genera esto a los ciudadanos es que no podemos entrar en política y asegurarnos una victoria electoral sino pertenecemos a uno de estos partidos. Y por esto, es tan difícil cambiar las cosas. La organización ciudadana tiene que ser muy grande y se tienen que dejar de lado anticuados principios y pensar solo en el cambio, algo que se antoja difícil con algunas personas de mente cerrada. De hecho, la clase media, la de principios férreos, aquella a la que la crisis no le afecta de manera tan aguda como para lanzarse a la calle, es lo que actúa de pinza que evita revoluciones. El mejor invento de la democracia.

Recomiendo la lectura de Rousseau, que me parece un autor clave tanto en política como en sociedad, no solo por lo que decía y como lo decía (se desligó de la Ilustración y fue uno de los iniciadores del Romanticismo) sino también por su originalidad. Un autor que pensaba más allá de aquello que conocía o que había visto. Por eso también es un autor que influiría en Hegel o en Marx.

Con lo anterior solo quiero decir que lo impuesto es exiguo para muchos, viejo, anticuado, tradicional, mejorado y modernizado e incluso camuflado, pero es lo mismo. Los partidos políticos hablan muy bien y dicen cosas muy bonitas, pero solo tienen como objetivo el beneficio, la palabra mágica en el capitalismo y por ende en el mundo. Es complicado poner al mundo de un lado, sin que haya enfrentamientos. Pero en serio, un resumen de la obra de Rousseau abriría muchas mentes. O eso creo.

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