He pensado comenzar poniendo el que para mí es uno de los inicios de película que más invita a la reflexión personal sobre el mundo y el sentido de la rutina, de las decisiones que tomamos en la vida. Porque nuestras vidas no son más que eso, decisiones.
Bueno pues eso, aquí teneís el texto del principio de Trainspotting (1996), película más que recomendable que trata un tema que causa cierto escozor en los gobiernos, la juventud y las drogas:
Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compacdiscs y abrelatas eléctricos.
Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales, elige
pagar hipotecas a intéres fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos.
Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos
un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige el bricolage y
pregúntate quien coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el
puto sofa a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu
mientras llenas tu boca de puta comida basura.
Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima,en un
asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoistas y hechos polvo que
has engendrado para reeemplazarte.
Elige tu futuro. Elige la vida.
Pero, ¿por qué iba a querer hacer algo así? Yo elegí no
elegir la vida. Yo elegí otra cosa, y las razones: No hay razones.
Salud y República.
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